El verdadero productor de nanolotes
Elías Cruz es caficultor con quince años de experiencia, cuya historia refleja el esfuerzo y la pasión por la excelencia en el café. A sus 52 años, gestiona una finca de tres cuartos de hectárea junto a su esposa e hijos, produciendo variedades como Typica, Catimor y Gesha, esta última una rareza local que destaca en la región.
Nació en Ccuyura-Vilcabamba, pero a los 30 años se trasladó a Amaybamba, donde fundó su finca, Jorsel, y consolidó su experiencia en el cultivo del café. Antes de dedicarse a la caficultura, fue profesor en técnicas de agricultura y deporte, conocimientos que ha sabido aplicar en la gestión de su producción.
Cada cosecha, Elías logra producir 17 sacos de café, aproximadamente 782 kilos en total. Sin embargo, su gesha, una de las variedades más codiciadas, representa solo tres sacos de esta producción. Su finca es el reflejo de un trabajo meticuloso y artesanal, en el que cada grano es tratado con el máximo cuidado para garantizar una calidad excepcional.
En 2024, participó en la tercera edición de la Competencia de Cafés Especiales de Inkawasi y se posicionó en el 13avo puesto, un reconocimiento que valida su dedicación. Su gesha, con puntuaciones superiores a los 88 puntos, es prueba del potencial de la región para el café de especialidad.
Elías tiene una visión clara para el futuro: construir su propia estación de secado en su finca. Actualmente, utiliza las instalaciones comunales de su cooperativa, pero busca mayor independencia para mejorar sus procesos. Como parte de Inkawasi, un territorio que produce algunos de los cafés más excepcionales del Perú, su trabajo contribuye al prestigio de la región en la escena del café de especialidad.
El café de Elías fue adquirido en compra directa por Prospect Coffee, asegurando un pago justo por su trabajo y reconociendo la calidad de su lote.
Este es el tipo de conexión que hace que el café de Inkawasi no solo sea un producto de alta calidad, sino una expresión auténtica de quienes lo cultivan.